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Cómo funciona Relvo

Un contrato define qué compra un cliente, cuánto debe pagar y bajo qué condiciones se puede facturar. Relvo evalúa esas condiciones en cada período, incorpora el consumo cuando corresponde y calcula el cobro antes de emitir un documento.

Cómo se conectan los conceptos
Cómo se conectan los conceptos de RelvoUn cliente puede tener varios contratos. Cada contrato contiene fases y cargos. El consumo alimenta un cobro calculado, que puede convertirse en prefactura y factura.ClienteContrato 1Contrato 2Fase 1ImplementaciónFase 2Ramp upFase 3UpsellCargo 1Cargo 2Cargo 3CobrocalculadoPrefacturaFacturaConsumo

Cada etapa del recorrido responde una pregunta operativa distinta:

Etapa Pregunta que responde
Catálogo ¿Qué vendemos?
Contrato ¿Qué acordamos con este cliente, y hasta cuándo?
Consumo ¿Cuánto usó realmente?
Cálculo ¿Cuánto corresponde cobrarle este período?
Documento ¿Qué le emitimos, y qué nos pagó?

El cálculo es reproducible. El mismo contrato, el mismo consumo y el mismo período producen siempre el mismo monto. No hay redondeos que dependan del orden de llegada ni valores que cambien porque alguien volvió a abrir la pantalla.

Corregir es barato antes de emitir y explícito después. Mientras el cobro no se convierta en documento, se recalcula sin dejar rastro incómodo. Una vez emitido, corregir significa emitir un segundo documento: nada se edita ni se borra hacia atrás.

Los estados no se inventan. Lo que se puede derivar de los datos —si una factura está vencida, cuál es su saldo— se deriva. Lo que sí es un hecho —que el SII la aceptó, que el cliente la recibió— se guarda.